Los signos y síntomas del síndrome de Sheehan suelen aparecer lentamente después de un período de meses o incluso años. Sin embargo, a veces, los problemas aparecen de inmediato, como la incapacidad para amamantar.

Los signos y síntomas del síndrome de Sheehan se producen a raíz de tener muy poca cantidad de las hormonas que controla la glándula hipofisaria: las hormonas tiroideas, las suprarrenales, las de producción de leche materna y las que controlan la función menstrual. Algunos de ellos son:
- Dificultad o incapacidad para amamantar
- Ausencia de períodos menstruales (amenorrea) o períodos menstruales poco frecuentes (oligomenorrea)
- Incapacidad de que vuelva a crecer el vello púbico afeitado
- Disminución de la función mental, aumento de peso y dificultad para mantearse alerta como resultado de la baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)
- Presión arterial baja (hipotensión)
- Bajo nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia)
- Fatiga
- Latidos del corazón irregulares
- Reducción de las mamas
En muchas mujeres, los síntomas del síndrome de Sheehan no son específicos, por lo que se suele pensar que son a causa de otros motivos. La fatiga, por ejemplo, va de la mano con ser madre por primera vez. Es posible que no notes los síntomas del síndrome de Sheehan hasta que necesites tratamiento por insuficiencia tiroidea o suprarrenal.
También es posible que tengas síndrome de Sheehan relativamente sin síntomas, según la extensión del daño a la glándula hipofisaria. Algunas mujeres viven años sin saber que la glándula hipofisaria no funciona adecuadamente. Luego, un factor de estrés físico extremo, como una infección grave o una cirugía, desencadena una crisis suprarrenal.

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